miércoles, 8 de junio de 2011

A cantar, a bailar a gritar la autonomía...el color de la sangre....




MARCHA: "EL COLOR DE LA SANGRE"
al canto, al baile, al grito cultural y político...

!!TODAS Y TODOS A CANTAR,  A BAILAR, GRITAR POR LA AUTONOMÍA, POR EL REGRESO DE LOS DESPLAZADOS, POR EL CASTIGO A LOS ASESINOS!!

10 de junio del 2011
a partir de las 6:00 pm
Plantón de desplazad@s del Municipio Autónomo de San Juan Copala del Distrito Federal, al  costado poniente de la catedral.
Trae un kilo de frijol, arroz o maíz y $15.00 de cooperación.
!!fuera paramilitares PRI-UBISORT y PUP-MULT!!
!Ni perdón, ni olvido, castigo a los asesinos!
Comité por la Defensa y Justicia para el Municipio Autónomo de San Juan Copala


martes, 7 de junio de 2011

Alexis,la autonomía;ahora en Copala...


!!Alexis vive!!, !!la lucha sigue!!


!!Alexis, no murío, el gobierno lo mato!!


!!Bety, Yiry, Teresa, Timoteo, Tleriberta!!, !Ni perdón, ni olvido, castigo a los asesinos!!


!! EZLN, EZLN, EZLN!!


!!!Copala, vive, Alexis vive, Atenco Vive...!!!


!!Porque el color de la sangre, jamás se olvida...!!

La autonomía de copala un camino a la Revolución...ahora, el regreso, la solidaridad, hasta la victoria...!!

Regresamos a San Juan Copala!!

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN HONESTOS
AL PUEBLO DE MÉXICO Y EL MUNDO
A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES
A LA OTRA CAMPAÑA
Hermanas, hermanos:
Hace algunos días caminamos una pequeña parte de este suelo mexicano, para decir nuestra palabra verdadera con compañeras y compañeros que lo mismo que nosotros buscan la luz en esta larga noche de destrucción y muerte que el poderoso manda desde los palacios de gobierno donde despacha la estupidez y la avaricia, esta estupidez y esta avaricia que es capaz de disfrazarse de grupo paramilitar para acribillar de la manera más cobarde a una caravana humanitaria, y acabar con la esperanza de un pueblo o vestirse de juez supremo de un país para declarar la libertad de una violadora de niños y romper en pedazos el corazón de una gran mujer y extraordinaria madre pero también se disfraza de comparsa mediática y da reconocimiento a un criminal que ha enlutado miles de hogares, y así hacen burla de la exigencia de justicia con paz y dignidad que hoy miles marchan por suelos mexicanos.
Mucho dolor encontramos, pero también mucha solidaridad y mucho amor de los que abajo y a la izquierda caminan y que somos la gran mayoría de este país, por eso hoy estamos más convencidos que nunca que nuestra nación Triqui nació para resguardar parte de nuestra historia como país y el lugar que nos tocó cuidar son las montañas de esta mixteca oaxaqueña.
Es por eso que el pueblo de San Juan Copala corazón de la Triqui baja decidió en el año 2007 caminar la historia de forma diferente porque bien entendimos que no podremos ser guardianes de la montaña aliados con los que hace más de 500 años vinieron a traer destrucción y muerte a nuestro continente Americano y que hoy aparecen en nuestros pueblos, como partido político, o como Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) o de lo que se les ocurra a sus mentes perversas con tal de saquear nuestros recursos naturales y seguir explotando la mano de obra barata que muy bien les recompensan a ellos los bancos mundiales que son sus verdaderos patrones.
Hermanas, hermanos, mucho se ha dicho del tiempo que el gobierno estatal pide al pueblo de San Juan Copala para regresar a nuestras casas, queremos decirles que nosotros no nos prestaremos más a la confrontación entre hermanos porque al visitar otras luchas hemos aprendido que mucho caminar nos queda por delante para lograr nacer la paz en nuestro territorio, por lo que seguiremos visitando resistencias que a diario luchan por desenmascarar a la estupidez y la avaricia que mal gobierna este país y pronto la demanda de justicia y paz con dignidad para San Juan Copala sea nacional, pero al mismo tiempo estaremos llamando a todos nuestros hermanos triquis que no se han pervertido con el poder a buscar los caminos que acaben con tanto rencor en nuestros suelos y si el gobierno del estado genera las condiciones para que regresemos a nuestro pueblo primero deberá desalojar a los paramilitares que se apropiaron de nuestras casas y ahí encontraremos la verdad de quienes son los mercenarios del poder que derramaron tanta sangre para acabar con nuestra autonomía y si el estado no cumple su compromiso no muy tardado serán la gente humilde y sencilla de forma civil pacífica y organizada quien lo hará y quienes por costumbre mienten para ocultar sus crímenes más temprano que tarde quedaran descubiertos y así se sabrá también quienes perdiendo la dignidad indígena deslumbrados por el color del dinero sirven a los más oscuros intereses de los poderosos que nos enfrentan entre hermanos para apropiarse de nuestros recursos naturales.
A esto nos referimos cuando hablamos de regresar a nuestro pueblo a como dé lugar, por nuestra parte no habrá la más mínima provocación.
REGRESAREMOS A SAN JUAN COPALA CON PAZ Y DIGNIDAD
RESPETUOSAMENTE
CONSEJO AUTÓNOMO COMUNITARIO
07 de junio de 2011

domingo, 5 de junio de 2011

Los paramilitares del MULT-PUP no cumplen acuerdos

El grupo paramilitar MULT-PUP nunca ha cumplido con los múltiples “Acuerdos de Paz” que ha firmado con el pueblo de San Juan Copala

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Érika Ramírez: Retorno a Copala

Retorno a Copala

Autor: Érika Ramírez

Más de 300 familias pretenden llegar a San Juan Copala, centro ceremonial de la cultura triqui, de donde fueron desplazadas por las organizaciones MULT y Ubisort durante la administración de Ulises Ruiz. Apostados en el centro de Oaxaca, esperan que el gobierno aliancista de Gabino Cué Monteagudo les garantice una entrada libre de violencia a su tierra. A su paso por la ciudad de México, reciben cobijo y solidaridad de colonias y pueblos en lucha; pero ni una puerta oficial se les abre; silencio e indiferencia de autoridades federales y consorcios mediáticos

Fidelfia tiene 12 años; su hermana, 14. La mayor es tímida, apenas habla; entrelaza y desata sus dedos, mientras Filadelfia denuncia con voz clara y fuerte. Se nota el carácter, la fuerza, también la desesperación: “Es que mis hermanitos no tienen nada. Mi papá no puede trabajar por el balazo en la cabeza. Mi abuela tampoco: se lastimó un brazo al salir por el monte. Por eso, nosotros les mandamos dinerito, pero no nos alcanza para todos”.
Para la niña triqui, no hay más opción que trabajar, tejer todo el tiempo, todos los días. Las diademas que elabora apenas si le dan para comer y mandar un poco de “dinerito” a Yosoyuxi –la comunidad vecina de San Juan Copala, de donde escapó con su familia el año pasado.
Teresa Ramírez Sánchez, mujer triqui, de 32 años de edad, era la madre de Fidelfia. Fue asesinada al pie de la carretera el 19 octubre de 2010. Apenas había salido de la tierra que la refugiaba, una bala atravesó su espalda. Su esposo y padre de seis hijos, Jordán Ramírez González, libró la muerte, pero ahora padece enfermedades, hambre, desempleo, la orfandad de su familia y la suya.
“Allá teníamos todo: ropa, huaraches. Mi papá sembraba frijol, maíz, quelite, también guayabas y duraznos; con eso comíamos. Ahora comemos lo que se puede”, dice la niña ataviada con un huipil rojo que le tejió su abuela.
Fidelfia va de una oración a otra, trata de decir todo, que nada se le olvide. Ella quiere regresar a su casa. “Nos salimos de Copala porque los del MULT [Movimiento de Unificación y Lucha Triqui] y la Ubisort [Unidad para el Bienestar Social de la Región Triqui] nos disparaban”.
“Teníamos miedo. Nos prestaron una casa en Yosoyuxi; ahí nos quedábamos. Pero nacimos en Copala. Nos acostumbramos a vivir ahí, ahí pensamos que es nuestro único hogar. Mi mamá era buena, trabajadora, nos quería”, dice.
A Fidelfia y a sus hermanos se les acabó todo: la tranquilidad, la alimentación precaria, pero asegurada al día; la escuela, la familia, la infancia. “Desde que mi mamá murió, nos tuvimos que venir a México, con mi tía, a vender diademas”, relata.
Como la familia de Filadelfia, otras 300 (más de 1 mil personas) salieron huyendo de las balas, las violaciones sexuales, los golpes y el saqueo en San Juan Copala, centro ceremonial de la región triqui en Oaxaca. En ese lugar se desató una guerra silenciosa comandada por paramilitares.
Desde noviembre de 2009, los habitantes que exigían autonomía para el municipio de San Juan Copala –hombres, mujeres, niños y ancianos– viven asilados en el zócalo de su propio estado o el de la ciudad de México. Salieron poco a poco, mes tras mes, en espera de que todo terminara pronto.
Ahora, viven en “plantones” donde padecen la incertidumbre, la zozobra, el hambre y el abandono de los gobiernos. También llegaron a Guadalupe Tilapa, Yosoyuxi, Santa Cruz Tilapa, Agua Fría, pueblos vecinos en los que encontraron un amparo.

La indiferencia

Los portones de Palacio Nacional, cerrados. En el mástil no había bandera que ondeara ante su paso. Soldados y policías los miraban de reojo, como negando a su propio pueblo. Algunos con sorna, indiferencia o incomprensión. Llegaron los indios, los desplazados. Los triquis habían arribado a la plancha del zócalo capitalino después de cinco días de recorrer carreteras y caminos. El fin: intentar el regreso a su comunidad.
Alzaban cinco mantas con la exigencia de justicia y respeto para su pueblo. Gritaron consignas que parecían irse al vacío. Hubo eco sólo entre ellos y sus acompañantes. Son los desplazados de San Juan Copala que marcharon con la misma fuerza bajo una pertinaz lluvia o a los rayos del sol. Ellas, ataviadas con su huipil de estambre rojo y listones de colores, que se levantan a la menor provocación del viento.
Las mujeres que encabezan la Marcha del Color de la Sangre –como se le llamó a esta manifestación de los indígenas del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente– fueron escoltadas por sus hombres, maestros, obreros, campesinos.
No hubo cámaras de video que transmitieran a nivel nacional el conflicto que ha dejado a más de 300 familias sin vivienda, sin tierras donde sembrar. Tampoco, micrófonos que llevaran a las estaciones de radio la problemática.; pero sí, escasas plumas, que parecía no tener espacio en sus medios. Nada se publicó, nada se dijo, como si nada pasara.
Acompañados por la sociedad civil, los campesinos, los despojados del empleo, sus bienes. Unas 500 personas rodearon la plaza principal para exigir justicia y el esclarecimiento de la muerte de Alberta Cariño Trujillo, directora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos, y Jiry Jaakkola, observador de derechos humanos de origen finlandés, asesinados el 27 de abril de 2010 en la comunidad La Sabana cuando pretendía entrar la primera caravana de paz a la zona.
Justicia, también para Timoteo Alejandro Ramírez, líder triqui de la comunidad de Yosoyuxi e impulsor del Municipio Autónomo de San Juan Copala, ejecutado con Tleriberta Castro, su esposa, el 20 de mayo de 2010. Justicia para los más de 20 muertos que ha dejado el asedio paramilitar en la zona. Justicia para las mujeres violadas; para los desplazados que ahora quieren regresar a su tierra.

Triquis en el DF

Llegaron la madrugada del 25 de mayo. Habían pasado por Oaxaca, Puebla y el Estado de México. Recorrieron universidades, campos, urbes. Acamparon donde les abrieron las puertas, donde también hay problemas, donde se busca la unión.
En el Distrito Federal, pernoctaron en las casas semidestruidas que ha dejado la obra de la Supervía, en la colonia La Malinche, delegación La Magdalena Contreras. Como en un campo de batalla, los niños jugaban entre los escombros. Allí, se prepararon 30 kilos de maíz para pozole, se escucharon discursos, se bailó. Fueron recibidos por los integrantes del Frente Amplio contra la Supervía Poniente, quienes se oponen a la construcción privada de capital español que impulsa el gobierno de Marcelo Ebrard al Sur de la ciudad.
Un día antes habían estado en la Universidad Autónoma de Chapingo y en el pueblo de San Salvador Atenco, donde Ignacio del Valle, líder de los campesinos de esta comunidad, les entregó un machete como símbolo de resistencia.
En La Magdalena Contreras, Rafael Martínez, vocero del Frente Amplio contra la Supervía Poniente, dice que “el desplazamiento de las personas no sólo se está dando en las comunidades indígenas en toda la República, sino también en las ciudades, con el propósito de realizar grandes obras. Cuando los gobiernos ya no funcionan, creemos que ya no importa a quién se le pega. Hoy en día lo hacen con la gente del Municipio Autónomo de San Juan Copala, pero también lo hacen aquí. Es importante tener este vínculo para ver cómo podemos hacer esta lucha frontal”.

Timoteo sigue

Se va terminando el recorrido. Una centena de mujeres triquis se enfilan en dos grupos, levantan las fotografías de sus muertos. Ahí va Bella Alejandro, hija del líder triqui Timoteo Alejandro. Grita, sonríe, comparte con sus compañeras la consigna “¡Gabino, Gabino, castigo a los asesinos!”.
“De mi padre aprendimos mucho; nos enseñó a apoyar a las personas y a ser solidarios. Nos decía que debíamos compartir todo. Le importaba mucho la gente de San Juan Copala y a las de las otras comunidades también. Daba su propia vida por ellos; la dio, lo hizo.
“Nos enseñó a cuidar a las mujeres. Nos mandaba a aprender de los derechos de las mujeres con Bety Cariño. Lo que más nos ha dolido de todo esto es que los de la Ubisort y del MULT no sólo han asesinado a los hombres, también han violado a las mujeres. Eso es un horror. Mi padre nunca quería eso”, recuerda la joven de 18 años.
Bella creció en Yosoyuxi; ahora vive en todas partes. Después del asesinato de su hermano, su padre y la esposa de éste, nada es seguro. Va de un estado a otro en busca de trabajo, de sustento. Supo de esta marcha mientras se conmemoraba un año de la muerte de Timoteo en su comunidad.
“A veces no sé qué hacer; no tengo ganas de nada, me siento muy triste. Pero, como un día dijo mi padre, así es la vida. Lo que tengo ahora es a su gente; por eso estoy aquí”, dice.

La autonomía

La calle 5 de Mayo, en el centro histórico de la ciudad de México, es el escenario donde los reclamos, los machetes y la fuerza se combinan. Ahí van los triquis, también los opositores a la Supervía, los adherentes a La Otra Campaña y los universitarios.
Ahí va Ignacio del Valle, excarcelado el 1 de julio de 2010 luego de permanecer cuatro años y 27 días recluido en el Penal Federal de Máxima Seguridad del Altiplano por el delito de secuestro equiparado.
También, Ángel Benhumea, padre de Alexis Benhumea Hernández, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México asesinado en 2006. El joven fue herido en la cabeza por un proyectil de gas lacrimógeno durante los hechos violentos del 4 de mayo en San Salvador Atenco.
Con el machete en alto, Ignacio del Valle habla de la autonomía que exige San Juan Copala: “Quien en su boca tiene la palabra autonomía es porque encierra una actitud de conciencia revolucionaria. Plantea la no dependencia, la libertad, la democracia. Quizá en una forma que pareciera rudimentaria, es lo que significaría en un país la soberanía, la libertad de decidir el futuro de una comunidad.
“Conseguir la autonomía no es fácil, es todo un proceso de conciencia de quienes esgrimen en su voz esa forma de querer vivir diferente. La diferencia está en reconocernos como pueblo, en fincar un futuro que emerja de la decisión de cada uno de los ciudadanos. Esto es consecuencia de que el sistema ha llegado a un punto de crisis, en donde ya no se enmascara, reprime a la gente que protesta”, dice.

Medidas cautelares ineficaces

Desde septiembre de 2010 se han pedido medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para garantizar la seguridad y protección a más de 1 mil habitantes de San Juan Copala y las comunidades aledañas.
Sin embargo, Priscila Rodríguez Bribiesca, abogada responsable de la solicitud al organismo interamericano, dice que “el gobierno mexicano no ha hecho nada en estos nueve meses que lleva de desplazamiento, pese a que la CIDH ordenó al gobierno mexicano entablar reuniones semanales con los primeros 135 beneficiarios de estas medidas cautelares”.
El pasado 24 de mayo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) también emitió una serie de recomendaciones, entre las que destaca: “Se tomen las medidas inmediatas que se consideren pertinentes para lograr la efectiva restitución de los derechos humanos a la seguridad pública, a la educación, a la protección de la salud y al libre tránsito de los habitantes de San Juan Copala, Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca, con el propósito de preservar el orden en la comunidad, sentar las bases para la consecución de una convivencia social armónica perdurable; y garantizar la no repetición de estos actos violatorios de los derechos humanos y se remitan a este organismo nacional las constancias que acrediten su cumplimiento”.
Las recomendaciones fueron dirigidas al gobernador Gabino Cué Monteagudo, a la diputada Eufrosina Cruz Mendoza –presidenta de la Mesa Directiva de la LXI Legislatura del Congreso oaxaqueño–, y a los integrantes del Ayuntamiento de Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca.
Raúl Plascencia Villanueva, presidente de la CNDH, dice a Contralínea que, con ello, “estamos acompañando por segunda ocasión a los miembros de la caravana que proceden de San Juan Copala. También que se puedan abrir los canales institucionales para dotar de garantías adecuadas a todos los miembros de la comunidad y que puedan ejercer plenamente sus derechos, sobre todo vivir con la seguridad adecuada”.
La CNDH ordena que se instrumenten las acciones “necesarias para garantizar el retorno de los pobladores que, con motivo de la inseguridad que prevalece en San Juan Copala, abandonaron sus domicilios; así como impulsar el desarrollo regional, con el propósito de fortalecer la economía local y mejorar las condiciones de vida de todos sus habitantes”.
Para el organismo defensor de los derechos humanos, es necesario que se “instruya a quien corresponda para que se repare el daño a las víctimas del presente caso, con motivo de la actuación irregular de los servidores públicos del Estado, tendientes a reducir los padecimientos que presenten en cada situación en particular a través del tratamiento médico y sicológico que sea necesario parar establecer su salud física y emocional”.

sábado, 4 de junio de 2011

El pueblo triqui retorna a San Juan Copala y solicita la protección a la CIDH para evitar otra tragedia

El pueblo triqui retorna a San Juan Copala y solicita la protección a la CIDH para evitar otra tragedia

Foro Permanente     Municipio Autónomo San Juan Copala   logo SAKBE

El pueblo Triqui retorna a San Juan Copala y solicita la protección a la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos para evitar otra tragedia

·
Después de casi 9 meses del brutal desplazamiento por paramilitares de la región, el Gobierno Mexicano es incapaz de garantizar el acceso efectivo a sus territorios y respetar el Derecho a su Libre Determinación.
·Se solicita la ampliación de las Medidas Cautelares 197/10 para proteger a cientos de Triquis que no cuentan con la protección de la CIDH.
Para publicación inmediata
México D.F. a 27 de mayo, 2011.
El pasado 23 de mayo de 2011, diferentes barrios Triquis, se unieron con los desplazados del Municipio Autónomo de San Juan Copala, para iniciar su cuarta caravana también denominada La Marcha del Color de la Sangre y que se dirige en primera instancia hacia la Ciudad de México, para agruparse con otras organizaciones solidarias, dar a conocer su lucha y retornar a San Juan Copala el próximo 28 de mayo.
Esta cuarta caravana forma parte de los acuerdos tomados por las autoridades de distintas Comunidades Indígenas Triquis del Municipio Autónomo de San Juan Copala llevada a cabo el pasado 10 de abril del 2011 como respuesta a la omisión del Estado Mexicano de garantizar el retorno de los desplazados de San Juan Copala.
Así, después de casi nueve meses de desplazamiento, el Pueblo Triqui irá a recobrar el corazón de su comunidad, San Juan Copala, el Chuman´a, Centro Ceremonial y Político que fue tomado por la fuerza por grupos paramilitares del MULT y UBISORT el 20 de septiembre del año pasado, quienes luego de asesinar a mas de 20 personas y herir a decenas de habitantes, incluídos niños y mujeres, prendieron fuego a casas de la comunidad y amenazaron con colgar “como perros” a los que se quedaran.
En respuesta al desplazamiento y al ataque a la Caravana donde asesinaron a Betty Cariño y Jiry Jaakkola meses antes, el 07 de octubre del 2010, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en Washington, DC, otorgó Medidas Cautelares a favor de 135 beneficiarios de la Comunidad de San Juan Copala, que para ese momento eran desplazados de su comunidad.
Sin embargo, pese a que el Estado mexicano se encuentra obligado por el derecho internacional a garantizar la protección de los beneficiarios de las Medidas Cautelares, capturando a los responsables del desplazamiento y asegurando el retorno de los desplazados, México ha fallado frente a la CIDH y frente al Pueblo Triqui y por ello regresan al corazón de su territorio ancestral, San Juan Copala a recobrar su territorio de manos de los paramilitares.
Esta decisión fue tomada después de que el Gobernador de Oaxaca apareciera en prensa junto con líderes del MULT, señalados como responsables de la violencia paramilitar y responsables del desplazamiento, declarándose “uno más en la lucha” de esa organización, mientras en Marzo pasado el Gobierno Mexicano en una reunión de alto nivel de seguimiento de las Medidas Cautelares en Washington, DC, respondió que era imposible asegurar el retorno por la presencia de paramilitares.
El Estado Mexicano quiere silenciar al pueblo Triqui que lucha por su autonomía, aplazar las decisiones para resolver el problema y dejar que finalmente sean los paramilitares, los que por la vía del hecho y la aniquilación de la lucha autónoma, se presenten como los interlocutores reconocidos oficialmente.
Para asegurar la protección de más miembros del pueblo Triqui que se unen al RETORNO A SAN JUAN COPALA, el 20 de Mayo de este año, se solicitó por el Foro Permanente por la Comisión de la Verdad y por el MASJC la ampliación de las Medidas Cautelares 197/2010 otorgadas por el órgano interamericano. (Se adjunta petición)
La nueva petición presentada a la CIDH la semana pasada busca que se amplíe la protección a todos los indígenas triquis de San Juan Copala que no residen en el Centro Ceremonial, pero forman parte de la comunidad, porque los efectos del desplazamiento ilegal y violento de los residentes de Copala repercuten no solo en los 135 beneficiarios de las actuales Medidas Cautelares, sino en todos aquellos miembros de la Comunidad Indígena de San Juan Copala, por ello, previo trabajo de identificación se incorpora a miembros de la Comunidad de San Juan Copala y habitantes de los barrios “Paraje Pérez”, “Guadalupe Tilapa”, “Santa Cruz Tilapa” y “Yosoyuxi”. La nueva petición también busca que el Estado Mexicano brinde protección a la Marcha del Caravana que la comunidad Triqui realizará para entrar a su territorio el 28 de mayo próximo, aseguró Priscila Rodríguez Bribiesca, abogada responsable de las Medidas Cautelares por parte del MASJC.
Ya la Corte Interamericana en otros casos, ha determinado en casos de comunidades desplazadas la obligación del Estado de adoptar medidas urgentes para garantizar el acceso efectivo de las comunidades a los territorios que pertenecen. (Caso Comunidad Indígena Sawhoyamaxa vs Paraguay. Sentencia del 29 de Marzo del 2006) Agregó la representante de la comunidad y abogada de SAKBE.
Para mayor información contactar:
Claudia Gómez-Portugal M. 5264 3777 / 044(55) 1850 6827,
Priscila Rodríguez Bribiesca 001(202) 487 6282, Marcos Albino 044(55) 1684 6339,
Reyna Martínez Flores 045(95) 1223 9493, y David Cilia Olmos 044(55) 4352 4522
SAKBE
Comunicación y Defensa para el Cambio

Llamamiento al gobierno de México para que se garanticen los derechos humanos de los desplazados de San Juan Copala

Llamamiento al gobierno de México para que se garanticen los derechos humanos de los desplazados de San Juan Copala

Llamamiento al gobierno federal de México, al gobierno estatal de Oaxaca, a la Unión Europea y a la comunidad internacional: PARA QUE SE GARANTICEN LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS DESPLAZADOS DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE SAN JUAN COPALA.
Veinticinco personas han sido asesinadas y muchas más han sido heridas, violadas o torturadas en violentos ataques contra las comunidades indígenas triquis en una pequeña área que rodea la municipalidad autónoma de San Juan Copala, en Oaxaca. En el transcurso de un año, cientos de indígenas triquis han sido forzados al exilio. Sin embargo, ninguno de los asesinatos ni de las violaciones de derechos humanos han sido investigados debidamente para que los responsables sean presentados ante la justicia.
Hacemos un llamamiento a los gobiernos de México y Oaxaca, a la Unión Europea y a la comunidad internacional para pedir que:
I. Se garantice la vida y la integridad personal de todos aquellos que han sido heridos, violados, golpeados, secuestrados o están desaparecidos, torturados, amenazados a muerte, obligados a abandonar sus hogares o desplazados de sus fuentes de subsistencia “a consecuencia de repetidos ataques violentos en su contra por parte de un grupo armado” (como ha reconocido la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH).
II. Se impida el acceso de armas militares y su uso ilegal a los grupos que han atacado y disparado contra los habitantes o defensores de la comunidad autónoma de San Juan Copala y contra otras personas en el área.
III. Se desarme, se arreste, se investigue, se presente ante la justicia y se sentencia a todos los responsables de asesinatos y otras violaciones de derechos humanos, para prevenir que gocen de impunidad, lo cual mantendría las violaciones a los derechos humanos.
IV. Desde que muchos triquis del Municipio Autónomo de San Juan Copala y defensores de sus derechos humanos, incluido Jyri Jaakkola y Bety Cariño han sido asesinados o violados recientemente, y ya que muchos de estos asesinatos y violaciónes han tenido lugar cuando la gente de la Autónoma de San Juan Copala han exigido justicia, es crucialmente importante ademas que:
1. Se garantice total protección de todos los testigos de estas violaciones y todos los defensores de los derechos humanos, quienes demandan justicia – particularmente la seguridad de todos los participantes de la marcha de Oaxaca a la ciudad de Mexico del 23 de mayo en adelante los Triquis desplazados violentamente del municipio autonomo exigen garantias para regresar con seguridad a sus casas en la comunidad
2. Se proteja a las victimas desplazadas de acuerdo a la solicitud que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hizo a México para que “concertara las medidas a adoptarse con los beneficiarios y sus representantes”, y en particular “para garantizar la vida y la integridad personal de los 135 habitantes de San Juan Copala” – como determinó la CIDH, MC-197, y como fue acordado en la primera reunión entre las autoridades federales y los beneficiarios y sus representantes en noviembre 5 (1):
a) La implementación de estas medidas de seguridad preventivas deberá de ser seguida y atestiguada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Cruz Roja Internacional (CICR).
b) De acuerdo con la ley internacional humanitaria, las garantías de protección del gobierno federal deberán ser aplicadas para proteger la salud, nutrición, educación, movimiento libre, derecho a vivienda y derecho a la justicia para las 700 personas, aproximadamente, que han sido desplazadas de San Juan Copala, y para reparar los daños causados a estas personas. (Los hogares de más de 100 desplazados han sido quemados o destrozados.)
c) Las medidas de protección deberán garantizar la ayuda de emergencia, en caso de un posible ataque en contra de las personas desplazadas, o en contra de comunidades simpatizantes al movimiento autónomo. Esta ayuda de emergencia deberá ser llevada a cabo sin la militarización del área y sólo cuando sea requerida y aprobada por los beneficiarios.
3. Por medio de medidas federales, estatales y internationales de protección, se garantizará la seguridad se permitirá las personas desplazadas regresen a vivir en paz y dignamente en San Juan Copala.
Por medio de las medidas federales, estatales e internacionales de protección a las personas desplazadas debe ser permitido el volver a vivir con seguridad y dignidad en San Juan Copala. En base a los compromisos internacionales de derechos humanos de los pueblos indígenas – sobre todo cuando son violentamente desplazados y desposeídos de sus medios de subsistencia y de su derecho legal a la libre determinación en su comunidad -, la aplicación de su derecho a regresar con seguridad a su casa debe ser garantizado por las medidas legales con un seguimiento internacional, incluyendo también sus derechos a vivir de nuevo por sus propios medios de subsistencia, con derecho a la libre determinación en su comunidad (véase, por ejemplo, el artículo 1.2 del IDESC y los artículos 4, 7.2., 8.2 y 20 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas).
Los habitantes desplazados de la municipalidad autónoma deberán de tener garantizado el derecho a continuar su proyecto de autonomía en las comunidades que habitan – acatando la Ley Indígena de la Constitución Mexicana (articulo 2A), la Constitución del Estado de Oaxaca (artículos 16, 25, 112 y 113 V), la Ley de Derechos de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Oaxaca (artículos 3.IV, 4, 7, 8, 12, 34, 36 y 53) y las responsabilidades del Estado Mexicano respecto a los derechos de autodeterminación, subsistencia y autonomía de las comunidades indígenas bajo la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, el Convenio de la OIT 169 y otros derechos humanos internacionales, lo mismo que acuerdos de las Naciones Unidas.
Para garantizar la seguridad de su regreso, el apoyo internacional, la mediación y la reconciliación son urgentes. La gente de la Autonoma San Juan Copala fue violentamente desplazado de sus casas por disparos y asesinatos entre noviembre 2009 y septiembre 2010. Ahora todos lo que se han trasladado a estas casas deberan regresar a sus comunidades donde ellos vivian antes para permitir a la gente quienes vivian en la autonoma San Juan Copala en noviembre 2009 (antes del asedio paramilitar iniciara) para regresar con seguridad a sus casas en Copala.
Los derechos de las comunidades indígenas y las actividades de instituciones y programas de beneficio social para los desplazados del Municipio Autonomo de San Juan Copala deberan ser reinstituidas e implementadas de acuerdo con los comprimisos ínternacionales de derechos humanos, las leyes humanitarias y con los recientes avances en su implementación – como ha señalado el nuevo Gobernador de Oaxaca. (vease en el anexo “Salvando la distancia entre ley y realidad en lo que se refiere a los derechos de la comunidad indígena”. Si hay otra gente quienes dicen que han vivido antes en San Juan Copala (SJC) y reclaman que han sido violentamente desplazados de alli, se necesita investigar sus demandas con mediadores imparciales y tratar por medio de un proceso de justicia.
V. Cuando se alcancen estas condiciones de paz, seguridad y justicia, y los responsables de las violaciones de los derechos humanos sean desarmados, aprehendidos, investigados, presentados ante la justicia y sentenciados legalmente, se habrá vencido la impunidad para cometer asesinatos y los triquis podrán construir la paz, un diálogo libre y auténtico y el perdón entre las comunidades. Firmado en mayo de 2011, en Turku y Helsinki, Finlandia por Nuevo Viento y Amigos de Jyri Jaakkola (FoJJ)
Viento Nuevo
Kirkkotie 6-10, 20540 Turku, Finlandia
2011/5/24 Ville-Veikko Hirvelä